…han ido hablando de fuera hacia dentro; han hablado de lo externo y de lo interno, para acabar en lo íntimo: lo de más al fondo, lo que sólo a ellos corresponde, lo que nunca debería estar al alcance de nadie.
Y es que ellos saben lo que sucedió, lo vieron, pero fue demasiado rápido; y con los movimientos tan rápidos y los cambios tan bruscos pasa lo mismo que con los movimientos cuya lentitud hace inapreciables: que hace falta que transcurra el tiempo para poder notarlos, para cobrar conciencia de que han ocurrido.
Ya casi sin luz, se van a dormir, felices, como sólo los animales pueden serlo, porque para ellos no existe nada pasado ni futuro que enturbie el momento. Es felicidad sin dudas, alegría sin peros, luz sin sombra. Incluso la doctora se ha contagiado del estado de la manada y ha conseguido olvidarse de sus preocupaciones, o sea, de todo, porque últimamente todo lo que piensa le preocupa. Don Severino, en cambio, no ha necesitado contagiarse porque al lado de la doctora es feliz como un perro.
“The Great Dictator”
Charles Chaplin, 1940
(from Shareable)
(vía humanscalecities)
Se trata de una aplicación de cartografía dinámica en línea que permite analizar las múltiples dimensiones de la vulnerabilidad urbana a nivel de sección censal en todos los municipios de España. Se ha realizado a partir de los datos del Censo de Población y Viviendas de 2001, estando prevista su actualización una vez estén disponibles los datos del nuevo Censo de 2011. Está disponible íntegramente en castellano e inglés. Para cada una de las 34.251 secciones censales de los 8.108 municipios españoles (en fecha 2001), el Atlas de la Vulnerabilidad ofrece un total de 96 indicadores e índices de vulnerabilidad, organizados en 4 dominios:
- Indicadores de Vulnerabilidad Urbana.
- Análisis contextual de la Vulnerabilidad Urbana.
- Índices de Desigualdad Urbana.
- Índices Sintéticos de Vulnerabilidad Urbana (Clasificación Multicriterio).
Además, para cada sección censal se ofrecen datos sobre un total de 30 de las variables cuantitativas (población, viviendas, etc.) más destacadas relacionadas con la vulnerabilidad.
Esta herramienta se encuentra accesible en el Portal de Suelo y Políticas Urbanas, dentro del Observatorio de la Vulnerabilidad Urbana en España, a través del siguiente enlace:

En el fondo, parecen ustedes más optimistas que pesimistas.
Morin: No somos ni optimistas ni pesimistas. Pienso que este tipo de categorías binarias son falsas. Un optimista eufórico, cuando ve que la realidad no responde a sus deseos, se convierte en el peor de los pesimistas… Yo soy un optipesimista, es decir, pienso que lo probable, lo más probable, es que los acontecimientos nos conduzcan a la catástrofe. Pero pienso también que en la historia siempre ha existido lo improbable y que se han producido acontecimientos felices. Y a eso apuesto. Por eso hablo de esperanza. La esperanza no quiere decir que todo vaya a ir bien, sino que es posible. Si nosotros contribuimos, si actuamos, quizá tengamos la oportunidad de encontrar la buena vía. Eso es la esperanza.
Hessel: Yo no quiero limitarme a la idea del optimismo. Nosotros somos ambiciosos. He ahí la diferencia. Los optimistas piensan que las cosas ya se arreglarán, los pesimistas piensan que no hay nada que hacer… Y luego están los ambiciosos. Y yo creo que la ambición es un producto de la resistencia. Cuando uno ha sido resistente en su vida, y nosotros dos lo hemos sido en un momento dramático de la historia de Europa, se conserva la voluntad de crear algo mejor. La resistencia es creadora.
-La doctora se va animando, pero no quiere ser la única que hable-. Pero, en fin, no podemos cambiar el mundo. ¿No cree?
-Se equivoca. Claro que puede –contesta don Severino.
-La verdad es que no veo cómo.
-Usted forma parte del mundo.
-¿Qué quiere decir, que soy yo la que tengo que cambiar? ¡Qué me está diciendo!
-Estoy diciendo que el mundo sólo puede cambiar desde dentro hacia fuera.
La doctora está empezando a mosquearse.
-No comprendo. ¿Qué es, una adivinanza?
-No. Es pura matemática: si se altera uno solo de los componentes de un conjunto, el resultante ya no es el mismo, es distinto, es otro. Si usted cambia, sólo con eso, el mundo ya será diferente.
Don Severino no le está recriminando nada; él se lo explica para que lo entienda, pero la doctora se empeña en sacarle punta.
-Ya sé por dónde va. Lo próximo que me dirá es que yo también consumo y ensucio, y que, como dependo del sistema, soy parte de él. ¿Qué tendría que hacer, vivir igual que usted en medio de los simios y volver a la Edad de Piedra, unga unga? ¡No me diga eso!
A don Severino le entra la risa viéndola hacer el troglodita.
-Usted dijo que quería cambiar el mundo y yo sólo le he dado la solución.
…..
_R. Iniesta_

